LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE LÉRIDA ABSUELVE A UN HOMBRE DEL DELITO DE REVELACIÓN DE SECRETOS PORQUE SE REALIZÓ MEDIANTE UNA QUEJA POR UNA CONDUCTA NO PROFESIONAL.

La revelación de secretos se llevó a cabo en el ejercicio legítimo del derecho a interponer queja por la conducta antiprofesional del terapeuta, lo que supone causa de justificación que exime de responsabilidad. Y en todo caso, de apreciarse un ilícito penal, el acusado actuó en todo momento creyendo en la licitud de su conducta, lo que supondría un error de prohibición. La sentencia de primera instancia lo condenó porque entendió que se había accedido ilegalmente a los mensajes, sin embargo quedó probado que tuvo acceso accidentalmente y por eso la Audiencia considera conoció las conversaciones de modo lícito. La sentencia también le exonera del delito de revelación de secretos porque el hombre denunció los hechos ante el colegio profesional y recuerda que este órgano es el encargado de imponer las sanciones a sus profesionales adscritos, según el régimen disciplinario previsto.
Así, la sentencia argumenta que la conducta del marido supone el ejercicio de un derecho legítimo, que es el de interponer queja a la comisión deontológica competente sobre el profesional que tenga comportamientos contrarios a la ética y a la deontología. La denuncia supone causa de justificación de la revelación de los secretos de la expareja, por vía de lo estipulado en el artículo 20.7º del Código Penal.

2019-10-19T11:58:17+00:00