EL TRIBUNAL SUPREMO CONSIDERA QUE LA MALA RELACIÓN ENTRE LOS PADRES NO IMPIDE LA CUSTODIA COMPARTIDA

 

La sentencia, de fecha 17 de enero de 2018, establece que si el interés del menor lo demanda y los informes son positivos a favor de la custodia compartida, el hecho que haya un enfrentamiento personal entre ambos cónyuges, no es motivo para denegar esa custodia compartida, ya que, dicha denegación, perjudicaría el interés del menor que precisa de la atención y cuidado de ambos progenitores; Lo que se pretende es aproximar este régimen al modelo de convivencia existente antes de la ruptura matrimonial o de pareja y garantizar al tiempo a sus padres la posibilidad de seguir ejerciendo los derechos y obligaciones inherentes a la potestad o responsabilidad parental y de participar en igualdad de condiciones en el desarrollo y crecimiento de sus hijos, lo que parece también lo más beneficioso para ellos. Igualmente añade que el hecho de que el padre trabaje, no puede considerarse un elemento negativo o hándicap para que pueda atribuirse o establecerse una guarda y custodia compartida, ni el hecho de encontrarse en situación de desempleo un elemento a favor de la misma o de la custodia mono parental en favor del desempleado, pues en muchas ocasiones precisamente por la situación de pareja, existe una distribución sencilla y simple de roles, lo que no supone desatención o falta de implicación, la cual surge cuando es necesario dentro de la convivencia normal, y si bien al tener trabajo puede necesitar el padre una ayuda familiar o de otra índole, también la madre, que ahora está trabajando puede precisarla, lo que no supone una circunstancia que impida acordar la misma.

2019-08-12T11:32:21+00:00