El TRIBUNAL SUPREMO ANULA UN PRÉSTAMO DE TARJETA «REVOLVING» POR SER USURERO EL INTERÉS DEL 27%

La clienta pidió la anulación de su préstamo basándose en la Ley de Usura, una norma de 1908 aún en vigor que prohíbe prestar dinero con intereses “leoninos”. Una de las claves de este caso estaba en lo que se considera “interés notablemente superior al normal del dinero”, es decir, con qué hay que comparar los intereses de entre el 24 y el 27% que suelen cobrar la mayoría de las tarjetas que han llegado a los tribunales. Una sentencia previa del Supremo consideró usura un TAE del 24,6%, que era “más del doble del interés medio ordinario en operaciones de consumo” de la época, entre 2001 y 2009.
Los magistrados consideran que el tipo medio del que se parte para realizar la comparación, que ronda el 20% anual, “es ya muy elevado”. “Cuanto más elevado sea el índice a tomar como referencia en calidad de ‘interés normal del dinero’, menos margen hay para incrementar el precio de la operación de crédito sin incurrir en usura”, argumenta el tribunal, que añade: “De no seguirse este criterio, se daría el absurdo de que para que una operación de crédito revolving pudiera ser considerada usuraria, por ser el interés notablemente superior al normal del dinero y desproporcionado con las circunstancias del caso, el interés tendría que acercarse al 50%”.
Uno de los principales reclamos de estas tarjetas son los célebres “cómodos plazos” en los que se puede devolver el crédito, mensualidades muy bajas que son las que pueden permitirse consumidores con ingresos bajos. El problema de las revolving es que las cuotas bajas ni siquiera cubren los intereses, que se suman y financian con el resto de operaciones. Se crea así una especie de efecto de bola de nieve: los usuarios van pagando las cuotas pero la deuda nunca termina de pagarse. Hay personas que han llegado a acumular cinco de estas tarjetas, porque durante la Gran Recesión las entidades las comercializaban profusamente.
El Banco de España ha alertado en varias ocasiones del problema. Incluso creó hace unos meses un simulador en su página web para informar a los clientes de la fecha de vencimiento de la última cuota y el importe total de los intereses pagados. Cuando se introducen los datos de condiciones reales de una de estas tarjetas revolving (3.000 euros de capital pendiente, interés del 27,24% y cuota mensual de 50 euros), salta un aviso en rojo que dice: “Atención, con esta cuota la deuda se convertirá en indefinida e incluso irá aumentando con el tiempo”.
La Asociación Española de Banca (AEB) emitió un comunicado a última hora de la tarde en el que asegura que la sentencia “no cuestiona la validez de este producto financiero y confirma que sus tipos de interés deben compararse con los de este tipo de productos, diferente del resto de financiación al consumo”. Añade que la sentencia “limita sus efectos al caso analizado, sin que pueda deducirse ninguna consecuencia sobre el conjunto de este tipo de productos”. En términos similares se pronunció WiZink en otro comunicado, donde añade: “El Tribunal Supremo se desmarca del criterio establecido en la sentencia de 2015, y no establece un criterio fijo para entender qué puede considerarse ‘notablemente superior’ a la referencia del mercado”. Afirma también que “en cualquier caso, y como indica la sentencia, habrá que analizar caso por caso atendiendo a las circunstancias de cada cliente”.

2020-03-05T19:34:09+00:00