EL SUPREMO INDICA QUE LOS GASTOS DE COMUNIDAD DE LA VIVIENDA, TRAS EL DIVORCIO, DEBE PAGARLOS EL OCUPANTE AUNQUE NO SEA EL TITULAR.

En el caso resuelto, el cónyuge propietario del piso interpuso una demanda contra su exmujer reclamando el pago de los gastos de comunidad y de la tasa de basura, ya que la sentencia de divorcio determinó que la exmujer se quedaba el uso de la vivienda familiar. La demanda fue estimada por el juzgado de instancia y condenó a la excónyuge al pago de los gastos de comunidad y la tasa de basura, por considerar, según criterio jurisprudencial reiterado, que quien debe asumir el pago en exclusiva de los gastos comunes es el ocupante del piso, ya que es quien se beneficie del uso de la casa. Posteriormente, la Audiencia Provincial confirmó dicho criterio, tras desestimar el recurso de apelación interpuesto por la esposa demandada.
La cuestión se puede complicar, si la vivienda fue adquirida por uno de los excónyuges antes de contraer matrimonio, pero el Juez dictamina que sea la exmujer y el hijo de ambos los que usen la casa. En este caso, el Supremo también establece que debe ser el excónyuge titular de la hipoteca el que debe pagar la cuota mensual, ya que es el único prestatario por lo que habrá de ser él quien quede obligado.

En cuanto al pago del Impuesto sobre bienes Inmuebles (IBI), debe pagarlo el propietario del inmueble, y no quien lo use. El Supremo señala que el pago del IBI es una obligación “propter rem” derivada de la titularidad del bien que corresponde satisfacer al propietario, con independencia de que no pueda hacer uso de la misma al haberse atribuido al excónyuge e hijos.

2022-01-12T19:19:13+00:00