EL ADQUIRENTE DE BUENA FE DE UNA VIVIENDA ARRENDADA PUEDE FINALIZAR EL CONTRATO DE ARRENDAMIENTO

 

El contrato tenía una duración pactada superior a cinco años y el adquirente de de la vivienda era de buena fe, y dado que ya habían transcurrido los primeros cinco años de vigencia del contrato de arrendamiento en el momento de producirse la adquisición de la vivienda, concretamente ocho años, la nueva adquirente de buena fe no tiene obligación de subrogarse en el contrato de arrendamiento.

2019-08-12T11:34:07+00:00