EL TRIBUNAL SUPREMO RECONOCE A UN TRABAJADOR EL DERECHO A QUE SE LE IMPLANTE UNA PRÓTESIS DE ÚLTIMA GENERACIÓN.

El Real Decreto de 2012 derogó la vieja norma de 1967 que venía regulando la asistencia sanitaria en caso de accidente de trabajo y como resultado la atención que se prestaba a los trabajadores en caso de accidente laboral era la misma que cuando los accidentes ocurrían fuera del mundo laboral. Sin embargo, el Tribunal Supremo establece que en estos casos la asistencia sanitaria queda “sujeta a las posibilidades razonables, pero sin las restricciones del catálogo de prestaciones sanitarias en contingencia común”. Esta sentencia unifica jurisprudencia dispar de los Tribunales Superiores de Justicia y es firme.

2019-10-19T11:00:10+00:00